Neurosocial, Por primera vez en Chile, la percepción de inseguridad fue medida directamente en el cerebro. Combinando electroencefalografía portátil (EEG) y realidad virtual (RV), desarrollamos el Índice de Inseguridad Percibida (IIP), una métrica objetiva, continua y cuantificable —de 0 a 100— que elimina los sesgos de las encuestas tradicionales. El estudio piloto fue realizado en la comuna de La Florida, con 10 vecinos evaluados en tres zonas de distinto nivel de inseguridad.
Los resultados son contundentes: en zonas de alta inseguridad el IIP alcanzó 65.2 puntos; en zonas medias, 50.4; y en zonas seguras, solo 35.6. Todas las diferencias presentaron tamaños de efecto muy grandes (d > 3.0) y una consistencia del 100% a nivel individual. El cerebro no miente. Los factores que más disparan el miedo urbano: perros callejeros (+25%), basura (+20%) y obstrucciones visuales (+15%), con incrementos de 6 a 10 puntos en el IIP. Una intervención integral sobre estos tres factores podría reducir la inseguridad percibida en 18 a 24 puntos.
Esta no es la única experiencia. La metodología fue también presentada en el Congreso Cultura Proyectual de la Universidad de Chile (2024), donde se demostró su aplicación en neuroarquitectura: midiendo respuestas cerebrales ante espacios renderizados, combinando EEG con seguimiento de retina y pulso en tiempo real. Dos estudios. Dos contextos. Una misma certeza: ahora hay datos cerebrales para tomar mejores decisiones.